El ladrón de almas

Hay una conversación trepidante desde el primer minuto. Son dos muchachos solitarios que necesitan hablar, hablarse, oír y ser escuchados. Las palabras van haciendo su trabajo. Me he divertido mucho inventando esta historia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *